No hay una única manera de hacerlo. Según tus objetivos —liquidez inmediata, ingresos recurrentes o maximizar el importe recibido— una modalidad encajará mejor que otra. Te explicamos las cuatro en detalle.
Recibes todo el importe de golpe, en el momento de la firma. Conservas el usufructo mientras vivas: puedes habitar la vivienda, alquilarla y percibir las rentas. El comprador consolida el pleno dominio a tu fallecimiento. Es la modalidad más habitual del sector.
Ver el detalle completo →En lugar de (o además de) un pago inicial, recibes una renta mensual de por vida. Es un ingreso periódico estable, útil para complementar la pensión, con un pago de entrada normalmente menor que en la modalidad de pago único.
Ver el detalle completo →Combina un pago inicial (menor que en el pago único) con una renta mensual vitalicia complementaria. Reparte el capital entre "ahora" y "cada mes", equilibrando liquidez inmediata con ingresos recurrentes.
Ver el detalle completo →Vendes el pleno dominio del inmueble y firmas simultáneamente un contrato de alquiler que te permite seguir viviendo en la casa, con condiciones pactadas de antemano. Es una vía distinta a la nuda propiedad, útil cuando interesa maximizar el importe recibido.
Ver el detalle completo →| Modalidad | Importe inicial | Ingreso recurrente | Mejor para... |
|---|---|---|---|
| Pago único + vitalicio | Alto | No | Cancelar deudas o afrontar un gasto grande ahora |
| Renta vitalicia | Bajo o nulo | Sí, de por vida | Complementar la pensión cada mes |
| Modelo mixto | Medio | Sí, de por vida | Repartir el capital entre hoy y el futuro |
| Compra con alquiler | Máximo | No (pagas alquiler) | Maximizar el importe recibido, asumiendo una renta |